El encuentro, que en esta primera versión estuvo dedicado a la industria alimentaria y el agro, permitió que actores relevantes del sector abordaran los principales desafíos de transformación digital, productividad, calidad alimentaria, biotecnología y sostenibilidad.
Las tecnologías digitales están moviendo los cimientos de la industria de la alimentación. Productos más sostenibles, con un menor consumo de recursos y más seguros, son algunos de los desafíos a los que se enfrenta este sector que, al igual que en otras industrias, han incorporado la tecnología e innovación como parte fundamental en sus procesos.
Bajo esa mirada, el Distrito de Innovación V21 realizó el primer Update Tecnológico de la Industria, que en esta ocasión estuvo dedicado al sector agro alimentario, cuyo principal objetivo fue poder promover y facilitar la colaboración empresa-universidad-startup, a partir de los desafíos más importantes de este sector.
“La invitación es a generar colaboración efectiva entre los principales actores de esta industria, queremos escuchar a los empresarios, a expertos de industria para conocer y comprender en profundidad cuáles son sus principales desafíos poder la productividad, asegurar la calidad, que sus procesos sean óptimos y competitivos en mercados cada vez más exigentes, todo ello a partir de la colaboración”, comentó el director ejecutivo del Distrito de Innovación V21, Jaime Arnaiz.
María Josefa Palominos, líder de innovación en Watt’s, valoró el encuentro con otros actores relevantes del sector, ya que permite “conocer el ecosistema que se está desarrollando en la región. Creemos que el nexo con las universidades es muy importante para el desarrollo de la investigación, al igual que la sustentabilidad y sostenibilidad del negocio, y las nuevas tendencias nivel de consumidor”.
En tanto, Consuelo Sotomayor, líder de investigación aplicada de Agrosuper, destacó que estas instancias son relevantes y permiten vincularse de forma activa con la academia, empresas y startups. “Como grupo de empresas Agrosuper hemos definido tres aristas como líneas prioritarias de trabajo, que son medioambiental, disrupción digital y biotecnología. Nos queremos conectar desde el postgrado a la industria, porque entendemos que el profesional agrega mucho valor y nos ayuda a entender los problemas de forma distinta, lo que nos permite mejorar y fortalecer nuestras líneas prioritarias de trabajo”.
Por su parte, el empresario agrícola y fundador de Calgrow, Benjamín Urenda, enfatizó en la importancia de Chile como productor de frutas a nivel mundial: “somos número uno en producción de varios alimentos. A nivel nacional generamos más de 700 mil empleos al año. Y en los últimos 10 años, el sector exportador agrícola ha tenido un crecimiento de un 43%. Por ello, si queremos mantenernos como un actor relevante, debemos aumentar la productividad y eficiencia, adaptarnos al cambio climático y ser más sustentables y sostenibles”.
A través de un espacio de networking, agricultores, empresarios, emprendedores e importantes representantes de la industria alimentaria aclararon sus dudas frente a la implementación de nuevas tecnologías en sus diferentes procesos productivos.
Al final de la jornada, se constituyeron tres mesas de trabajo en las que se abordaron temáticas relacionadas con sustentabilidad, medioambiente y disminución del consumo de agua; transformación digital, herramientas de transformación, procesos y relación con el consumidor; y biotecnología, alimentación equilibrada y nutrición.
El evento, se enmarca en la estrategia del Distrito de Innovacion V21, para generar un polo de innovación en la región, apoyar la competitividad de las empresas e impulsar la colaboración entre emprendedores, instituciones de educación superior, centros de investigación y las empresas.
El programa, desarrollado por Quintil Valley, busca ayudar a resolver grandes retos como la transición energética y la descarbonización mediante la innovación social.
Empresas, universidades y organizaciones de Chile, Colombia, Perú, Suecia, Nueva Zelanda, Australia y Canadá, estos últimos países íconos del cobre en el mundo, son parte del nuevo Hub de Innovación del Cobre y que actualmente se gesta en Colombia.
El Hub desarrollado por Quintil Valley, agencia chilena dedicada a abordar con innovación los desafíos de las empresas, reúne a compañías mineras del cobre de Chile y aliados nacionales e internacionales con el objetivo de articular buenas prácticas, aportar a la transición energética e industrialización responsable, incluyente, participativa e intensiva en conocimiento.
“Estamos convocando a otros actores como proveedores de tecnologías para la minería, universidades, organizaciones, en distintos países del mundo para que aporten a resolver los desafíos de esta industria”, señaló Walter Rosenthal, gerente de Quintil Valley.
Asimismo, la compañía chilena encargada de la creación y coordinación del Hub también es parte del Distrito de Innovación V21 en Viña del Mar, cuyo ecosistema, precisamente, busca apoyar los procesos de innovación de las empresas a través de mecanismos de colaboración.
“El hecho de ser parte del Distrito V21 abre una posibilidad para que, desde este ecosistema, se pueda hacer una conexión directa con los requerimientos de innovación de países y sectores estratégicos que se proyectan muy pujantes en sus demandas de innovación en temas de descarbonización, economía circular, relaciones con las comunidades transformación digital 4.0, gestión hídrica, entre otros”, señala Rosenthal.
Uno de los retos más importantes que tiene el programa es la discusión global sobre la transición energética y los procesos de descarbonización que buscan el cuidado del medio ambiente y ayudar en la disminución de los índices de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera.
En esa línea, el gerente de Quintil Valley comenta que: “La gran batalla que estamos enfrentando como sociedad es la descarbonización que se debe abordar con distintas estrategias y hay dos que son importantes: la electromovilidad y las energías renovables, donde el uso del cobre es de gran importancia”.
Profesionales de distintos ámbitos y universidades miembros del Distrito V21, se reunieron en el ecosistema de innovación del Barrio El Salto para participar del cuarto Comité de Infraestructura, iniciativa que tiene por objetivo levantar propuestas de carácter técnico para fortalecer la transformación urbana del sector.
En la instancia se abordó la evolución del histórico barrio y su entorno, con el propósito de seguir impulsando el desarrollo de este sector tradicional en Viña del Mar.
“El Salto es un barrio que tiene una gran tradición industrial, y hoy lo que se hace desde el Distrito de Innovación, es reinventarse para acoger a las nuevas industrias que son las empresas del siglo XXI. Nuestra tarea es que El Salto sea un barrio próspero, sustentable e integrado, donde puedan convivir en forma armónica las distintas vocaciones de desarrollo”, comentó el director ejecutivo del Distrito de Innovación V21, Jaime Arnaiz.
Algunas de las características que distinguen a este sector son: ubicación regional, cercano a puertos y aeropuertos; conexión con Metro, carreteras y futuros proyectos viales, y, con las comunas del interior de la Región de Valparaíso, así como también con aquellas zonas costeras.
El domingo 11 de septiembre, en su edición especial de aniversario, Diario El Mercurio de Valparaíso destacó a la directora del Cowork V21, María Fernanda Reitz por su liderazgo femenino y la vocación emprendedora que ha inspirado en el ecosistema de innovación de la región.
El medio regional menciona que, “ciudades como Viña del Mar han decidido dar un salto de calidad respecto al ámbito de la innovación, buscando conformar polos de desarrollo con ambiciosos proyectos que buscan crear, atraer talento y potenciar el emprendimiento y el conocimiento”.
En esa linea, la directora ejecutiva comentó que, “efectivamente la innovación está presente en el mundo privado, público, el conocimiento y la comunidad; y lo que estamos haciendo en el Distrito y el Cowork es articular a estos cuatro actores para activar y potenciar las herramientas, ideas y proyectos de la región, en especial aquellos con base científica y tecnológica”.
En cuanto al rol que le cabe a la mujer como empresaria de la región, la directora destaca que “estamos en una etapa en que las mujeres en todos los cargos tienen el potencial de jugar roles de liderazgo en el emprendimiento regional. Desde esa perspectiva, integro el Comité Mujer Empresa de la Cámara Regional de Comercio y también participo en Piensa Joven, de la Fundación Piensa, instancias donde podemos conocer y potenciar a muchas mujeres, no solamente jóvenes que están comenzando a emprender, sino mujeres que en las distintas etapas de su carrera tienen mucho que aportar.
Reitz, concluye señalando la relevancia del rol que deben cumplir los privados en la tarea de reactivar la economía regional: “Los empresarios tienen la capacidad de generar más y mejores puestos de trabajo para la región y eso es sumamente valioso, ya que es una de las formas de retener el talento regional para que los nuevos profesionales y técnicos se queden aquí, y, al mismo tiempo, ese capital humano pueda atraer a empresas de otras ciudades que ven en nuestra región las condiciones ideales para instalar sus negocios”.
Este jueves 8 de septiembre, en el Distrito de Innovación V21 se llevó a cabo la final del Programa Startup Academy Venture Capital del Instituto 3iE, incubadora de negocios de la Universidad Técnica Federico Santa María. Durante 8 meses de trabajo los emprendedores del programa revisaron herramientas para poder levantar inversión, contactarse con Ventures Capital y así, hacer crecer sus empresas.
La iniciativa, que cuenta con el apoyo de Corfo, tuvo por objetivo formar a emprendimientos en etapa de expansión o escalamiento, permitiendo desarrollar herramientas y conocimientos sobre la industria del Venture Capital, brindar asesorías para la creación de sus planes de crecimiento, y generar oportunidades para levantar capital de riesgo.
Al respecto, Andrés Castillo, gerente general del Instituto 3IE, señaló que “Buscamos que la industria del VC se pueda posicionar en distintas regiones, hacerla más alcanzable a emprendedores y, además, contribuir a aumentar la cantidad de inversionistas que es lo que buscamos a través de este Programa. Para esto, hemos ayudado a los participantes a preparar sus propuestas de inversión y por otro lado, instado a inversionistas para que se sumen al flujo de potenciales inversiones que se puedan realizar a nivel nacional”.
Tras una exitosa participación, los 9 finalistas del Programa de Formación presentaron sus pitch ante un destacado jurado e inversionistas, resultando ganadores Kellun App, plataforma digital, cuyo propósito es conectar a voluntarios, donantes, iniciativas sociales emergentes, ONG’s y a empresas en un solo lugar; Emotia, empresa dedicada a la generación de productos de Inteligencia Artificial, basados en emociones en los ámbitos de video, audio y text analytics; y Local Shop, plataforma que reúne almacenes, verdulerías y tiendas de barrio para entregas en la puerta de tu hogar.
En tanto, José Ignacio Aracena, uno de los ganadores del programa y fundador de Kellun (que significa “ayudar” en Mapudungun), destacó el apoyo de los mentores y la creación de iniciativas como estas: “El programa nos definió en la etapa que estamos hoy en día, en la búsqueda de capital. Toda la formación que nos entregaron los mentores del Instituto nos ayudó a profesionalizar el trabajo que nosotros hacemos”.
En cuanto a la ejecución de programas de apoyo para emprendedores en la región, Aracena cometa que: “Hemos visto que hay una cantidad de emprendedores muy individualizada en esta región. Hay una carencia de ecosistemas que los agrupen., y está claro que el Distrito V21 es la entidad que los agrupa. Aquí hay mucho talento y hay que aprovecharlo, entonces se necesita que el Distrito pueda colaborar, como lo ha hecho hoy, y así fortalecer todo el ecosistema de innovación de la región”.
Cabe mencionar que los ganadores podrán ser parte de una importante asesoría con uno de los partners internacionales del Instituto 3iE, Met Conecta.
La jornada de trabajo del Comité de Infraestructura del Distrito de Innovación V21 analizó las actuales normativas de desarrollo urbano, con la finalidad de estar informados de manera oportuna frente a los pronunciamientos, cambios o modificaciones que se vayan produciendo. En la ocasión el arquitecto de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y miembro del Centro de Innovación y negocios (CIN), Ramiro Castro, expuso sobre la Ley de Aportes al Espacio Público y Ley de Integración Social y Urbana.
¿En qué consiste la Ley de Integración Social y Urbana? En términos generales el texto legal busca mejorar los niveles de integración social y urbana de las ciudades y lograr un adecuado desarrollo de ellas a lo largo del país, para lo que se pretende aumentar la construcción de viviendas sociales con integración social, a través de densificación equilibrada en zonas con potencial de desarrollo urbano, y modernizar la gestión del Ministerio de Vivienda y Urbanismo, entre otras materias.
Además, establece que los planes maestros de regeneración deben trabajarse con la comunidad y el municipio, donde se puedan incluir incentivos normativos en los sectores de buena conectividad y servicios, para la construcción de viviendas de interés público, potenciando el desarrollo habitacional y la planificación urbana.
En esa línea, el arquitecto de Inmobiliaria Dhelos, Juan Pablo Galleguillos, comentó que “el barrio El Salto expresa una necesidad de la ciudad de crecer, multiplicando sus usos”, y agrega que, “están las condiciones geográficas que permiten pensar que se puede dar un cambio con cierta facilidad”.
En cuanto a la Ley de Aportes al Espacio Público la normativa propone que todos los proyectos de construcción en los que van a habitar personas colaboren en la conformación de ciudades equilibradas, en las cuales no solo los recintos privados sean los adecuados, sino también los espacios públicos, los lugares donde transcurre gran parte de la vida de las personas, posibilitando un desarrollo más equilibrado entre desarrollo inmobiliario, movilidad y espacios públicos.
Cabe destacar que el propósito de este comité es visualizar y levantar propuestas de carácter técnico para fortalecer la transformación urbana del barrio industrial El Salto. Asimismo, las jornadas de este comité permitirán avanzar en el desarrollo urbano, conectividad, espacios públicos y servicios que ofrecen los distintos subsistemas del distrito de innovación.
Iniciativa busca impulsar la cultura del reciclaje y reutilización, por medio de productos que podrán ser comercializados a través del primer Marketplace sustentable de la Región de Valparaíso.
El miércoles 24 de agosto, en el auditorio del Edificio Reitz I, se efectuó el lanzamiento de la plataforma de e-commerce, “Comercio Verde”, actividad que contó con la participación de representantes de la Municipalidad de Viña del Mar, la consejera regional Nataly Campusano, y de empresarios y emprendedores de la región.
La iniciativa desarrollada por la organización de gestión ambiental R-Acciona, tiene como fin impulsar emprendimientos de productos sostenibles, confeccionados en base a la reutilización, los que podrán ser comercializados a través del primer Marketplace sustentable de la Región de Valparaíso.
En la ocasión los emprendedores realizaron una exposición de sus productos a los asistentes, para impulsar y posicionar sus emprendimientos confeccionados en base a la reutilización y reciclaje de residuos, con el fin de darle una segunda vida e impulsar la economía circular participativa.
La alianza permitirá vincular de manera efectiva el talento de la región con los desafíos de la industria.
Una nueva universidad se suma al Distrito V21, se trata de la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), convirtiéndose en la quinta casa de estudios que se incorpora al ecosistema de innovación del barrio El Salto en Viña del Mar, cuyo objetivo consiste en consolidar nuevas alianzas y potenciar el emprendimiento, la retención de talentos, la colaboración y la transferencia de conocimientos.
“El Distrito V21 genera una serie de condiciones habilitantes para innovar y emprender, pero todo esto tiene sentido en la medida en que los distintos actores participan de manera colaborativa en pro de un objetivo común. Por ello, la llegada de la Universidad Adolfo Ibáñez viene a fortalecer las sinergias y el trabajo conjunto que actualmente se desarrolla en el Distrito, y que permitirá convertir a Viña del Mar, en un polo de desarrollo más importante de la región”, comentó el director ejecutivo del Distrito de Innovación V21, Jaime Arnaiz.
Para el Vicedecano de Ingeniería Comercial de la Universidad Adolfo Ibáñez, Alejandro Montecinos, la incorporación de la al Distrito V21, “responde a la vocación de impacto real en el mundo de los negocios, a la importancia que la Escuela de Negocios asigna al emprendimiento con base tecnológica y a las necesidades de gestión estratégica de las empresas respecto de los aspectos directos e indirectos que el desarrollo tecnológico genera en términos de transformación digital”.
Cabe mencionar que el Vicedecano de la UAI también es parte del Comité de Infraestructura del Distrito V21, el que está integrado por profesionales de distintos ámbitos, como público, privado y representantes de las principales universidades de la región, entre ellas: Universidad de Viña del Mar, Universidad Técnica Federico Santa María, Universidad Católica de Valparaíso, Universidad de Viña del Mar y Universidad de Valparaíso, quienes desde sus perspectivas de influencia y conocimiento, levantarán propuestas de carácter técnico para fortalecer la transformación urbana del barrio industrial El Salto.
En ese sentido, Montecinos sostiene que, a partir de estos encuentros “apuntamos a aportar la visión que la Escuela de Negocios tiene sobre cómo impactar a la comunidad en el contexto del desarrollo de base tecnológica. En este sentido ya hemos tenido conversaciones muy interesantes respecto a la propuesta de valor de V21 en un contexto donde el desarrollo del metaverso compite con los espacios físicos de colaboración”.
Espacio de 1.000 metros cuadrados es el más grande construido en Viña del Mar, con una inversión de dos millones de dólares.
Con el objetivo de impulsar el emprendimiento, la creatividad y la productividad de cientos de emprendedores, startups, estudiantes, y la comunidad en general, se inauguró ayer el Cowork V21, el espacio de trabajo compartido más grande de la región que consolida el ecosistema empresarial del barrio El Salto, como parte del Distrito de Innovación V21 que funciona desde abril en Viña del Mar.
Con una inversión de dos millones de dólares, el Cowork V21 cuenta con espacios individuales de trabajo compartido, salas de reuniones, oficinas completas y zonas comunes de descanso; con servicios de cafetería, impresión, cabinas para videollamadas, auditorio, salas de capacitación y terrazas.
María Fernanda Reitz, directora de Cowork V21, comentó en la actividad inaugural que “el Cowork V21 se encuentra bajo el alero del Distrito V21, y viene a consolidar el modelo de la cuádruple hélice, es decir donde interactúan las universidades, las empresas, la comunidad y el sector público. Estamos convencidos que las cosas que están pasando aquí en este ecosistema empresarial promoverán la sinergia que se requiere para la innovación y el desarrollo en Viña del Mar y en la región”.
Entre las características que distinguen al Cowork V21 se encuentran los avances tecnológicos ya presentes en otras industrias, como por ejemplo el uso de códigos QR o cédula de identidad, accesos controlados, una red potente de wifi interior, todo completamente inalámbrico. En cuanto a la energía, los cristales de alta eficiencia filtran la energía solar permitiendo que pase la luz, lo que se traduce en un ambiente más agradable y que necesita menos climatización, sistema refrigerante de volumen variable con 70% de ahorro de consumo.
En el evento se dio a conocer la alianza entre Cowork V21, Draper Startup House, Quintil Valley y Mountain Partners, estos tres son potentes aliados para acelerar la llegada de más emprendedores al Distrito de Innovación V21. Santiago Caniggia, managing partner de Mountain Partners, explicó: “Estamos muy contentos de participar en este proyecto, que está muy alineado con los intereses de nuestro fondo. Hoy, establecernos en Viña del Mar es volver al circulo virtuoso de apoyar a startups sustentables en una región que tiene mucho potencial”.
Por su parte, Ignacio Campo, de Draper Startup House, organización que ya comenzó hace unos días sus actividades en el Cowork V21, expresó que: “Nuestro objetivo es generar comunidad, atraer inversores y emprendedores. La idea es brindar herramientas a las startups y emprendedores desde los programas educativos y de aceleración y hacerlas escalar de manera global”.
Walter Rosenthal, gerente general de Quintil Valley, agregó: “estamos iniciando una nueva relación que está al servicio del ecosistema de innovación, donde organizaciones de clase mundial aterrizan en el Cowork V21. Desde ese punto pretendemos apoyar al talento local y también atraer al talento que ve en este territorio, una posibilidad de fortalecer sus capacidades con el objetivo de que sus negocios tengan mayor probabilidad de éxito”.
Además, en el evento inaugural se lanzó una iniciativa que une el arte con el distrito de innovación: se trata de un acuerdo con la galería Tarquinia para incluir obras de destacados pintores chilenos en el área del Cowork, las que estarán exhibidas en todas las áreas comunes, brindando así un impulso adicional a la creatividad de las personas en los espacios de trabajo.
Convenio con la UAI
En la oportunidad se dio a conocer el reciente convenio entre el Distrito V21 y la Universidad Adolfo Ibáñez (UAI), que se suma a otras cuatro universidades de la región ya presentes en el distrito; fortaleciendo de esta forma el vínculo entre el mundo del conocimiento y las empresas. Claudio Osorio, vicerrector de la UAI Campus Viña del Mar, señaló que: “El espíritu colaborativo es fundamental para que surjan nuevas ideas, y este espacio va a ayudar no solo a la ciudad y a la Región de Valparaíso, sino que también a todo el país”.
Paulino Alonso, coordinador Universidad-Empresa del Distrito V21, agregó que “estamos muy contentos por la confianza que las universidades han depositado en el Distrito de Innovación y continuamos trabajando para incorporar a todas las instituciones de educación superior porque es un excelente mecanismo para la retención del talento regional”.
El Cowork V21 fue diseñado de forma flexible para que las personas puedan arrendar los distintos espacios por días o por meses, y además podrán acceder a todas las instalaciones con que cuentan los edificios Reitz, entre ellas estacionamientos, auditorio y restaurante.
El Instituto profesional Duoc UC, llevó a cabo el Challenge ConCiencia Líquida, una iniciativa del Festival de Innovación y Futuro UC, que consiste en un programa metodológico y práctico de innovación abierta, con el objetivo de impulsar soluciones asociadas al acceso y gestión sostenible del agua en hogares.
La actividad, dirigida a estudiantes de pre y postgrado de la Pontificia Universidad Católica de Chile (PUCV) y de Duoc UC sede Viña del Mar, contó con la participación de un destacado jurado. Entre ellos, el académico de la PUCV y coordinardor Universidad-Empresa en el Distrito de Innovación V21, Paulino ALonso, quien agradeció a la casa de estudios la invitación y destacó la motivación y compromiso de los estudiantes durante el certamen.
“En primer lugar, quiero agradecer a Duoc UC por haberme invitado a este importante evento. Y a los particpantes, les digo que todos son ganadores, ya que trabajar todo un día en tratar de hacer innovación y emprendimiento, les va a servir muchísimo para el futuro”, dijo Alonso.
El festival que se realiza por cuarto año consecutivo, congrega a distintos actores del ámbito de la innovación, la ciencia y la tecnología con el objetivo de replantear paradigmas, proyectar desafíos y encontrar soluciones futuras mediante la innovación, en donde la Universidad Católica es el articulador entre la academia, entes gubernamentales, privados, inversionistas y ONGs.